Hay quienes dicen que Einstein dijo “la vida sin abejas sería un desastre global, al hombre sólo le quedarían cuatro años de vida. Sin abejas, no hay polinización, ni hierba, ni animales, ni hombres”. Pese a que no hay registros fiables de que este gran científico haya dicho esto, la frase es muy verdadera. Los polinizadores son fundamentales para la vida en la tierra y en la columna ambiental de hoy vamos a hablar del Día Mundial de las Abejas (Bee day en Ingles).
El jueves 20 de mayo fue el Día Mundial de las Abejas (Bee Day en Ingles) y otros polinizadores, fecha que fue creada en el año 2017 por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para concientizar sobre la importancia de los polinizadores, las amenazas que sufren y su importancia para el desarrollo global. Pero, vayamos por partes, ¿qué son los polinizadores? Estos son animales que transportan polen desde las flores macho de las plantas hacia las flores hembras, ayudando a que las flores puedan fecundarse para formar los frutos que contendrán las semillas de futuras plantas. Las plantas que tienen flores se denominan Angiospermas y en esta clasificación se encuentran toda la flora menos, por ejemplo y para mencionar algunos, los pinos, cedros, enebros, entre otros. En Latinoamérica toda la flora nativa que existe tiene flor por lo que puede ser polinizada. Estos animales son tanto insectos como abejas, abejorros, mariposas y moscas entre otros, como algunas aves como los colibrí o, a veces llamados, “pica flor” por su condición de polinizador, también mamíferos como algunas especies de murciélagos ayudan a la fecundación de la flora. Entonces, ¿estos animales polinizan a sabiendas de manera intencional? En realidad, muchas veces la polinización ocurre como efecto colateral. Por ejemplo, las abejas van de flor en flor recolectando polen para fabricar la miel con la que se alimentan, en el pasaje entre planta y planta parte del polen cae haciendo que se produzca la fecundación. Con el colibrí, algunas especies de murciélagos, mariposas y algunas especies de polillas pasa algo similar, estos se alimentan de néctar de las flores y al introducir su pico o probóscide retraible (o trompa, sí, los elefantes no son los únicos que tienen trompa, aunque el de estos es más grande que la de las mariposas) en varias plantas los restos de polen de una flor pueden pasar a otra flor. La
polinización de esta manera ayuda a las plantas debido a que pueden entrecruzar
material genético con ejemplares que están más lejos de lo que el viento puede
transportar el polen de manera eficiente. Cuanta mayor mezcla genética hay
mayor valor de biodiversidad, lo que ayuda a las plantas a mejorar su calidad
de especie. De esta manera, y para poder lograr atraer a los polinizadores,
algunas especies de flora tienen distintos métodos para lograrlo. Por ejemplo,
algunas flores tienen una suerte de “pista de aterrizaje” para polinizadores
que se ve en algunos espectros de luz que a veces no podemos ver, pero las
abejas y los demás polinizadores sí. El aroma de algunas flores, tan dulce y
tan lindo, también es una técnica que usan para atraerlos. Así como los colores
y formas particulares que es específico para distintos tipos de polinizadores.
Sin
embargo, pese a que este mecanismo natural es planeado y equilibrado, las
acciones humanas pueden crear un desbalance en la cantidad de animales
polinizadores y en la cantidad de plantas a polinizar. Por ejemplo, con el
sobreuso de agroquímicos como pesticidas que matan a estos importantes
insectos. O la deforestación que merma con las plantas nativas haciendo que los
polinizares no tengan qué comer haciendo que su población disminuya y consigo
también, como un efecto creciente, las especies de flora que puedan haber
quedado. Entonces, la pérdida de hábitat y el uso de pesticidas son las principales
causas. Esto es muy importante, debido a que las plantas son parte fundamental
de nuestra alimentación y proveedoras del oxígeno que respiramos, en
definitiva, son vitales para nuestra existencia y la existencia de toda la vida
en la Tierra.
Por
esta razón, y dado que las abejas y otros polinizadores son fundamentales para
el equilibrio del sistema biológico mundial es que se pide conciencia, cuidado
y protección de estos pequeños pero importantísimos animalitos.

