Tras haber pasado el día 20 de Julio el Día de La Pampa realizamos un recorrido en qué significa ser pampeano, los mates y el paisaje. Vislumbrando qué relación tienen los habitantes con el bosque de Caldén y por qué es importante su conservación.
Si a los y las habitantes de La Pampa se les pregunta por el símbolo de la pampeanidad, al cerrar los ojos seguramente piensen en los atardeceres de la llanura con un Caldén adornando el paisaje. Esta escena, que puede ser observada a pocos kilómetros de la capital pampeana con unos mates un domingo por la tarde al costado de la ruta o en el mirador de la Estancia La Malvina en Santa Rosa a pasitos de la Laguna Don Tomas, hoy la recordamos con nostalgia. Ya que el encierro para cuidarnos de una enfermedad ha hecho que nos alejemos de esos mates, esos momentos de paz con amigos y amigas, familiares o parejas. Pero el Caldén sigue ahí, fuerte, esperándonos en los atardeceres inmensos que se ven en la provincia.
Hago esta pequeña descripción para remarcar la importancia del árbol, del bosque, no solo como valor netamente natural, si no humano y cultural. Se suele encasillar a la conservación de las especies y los hábitats en su importancia netamente ecosistémica, que, no quiero ser mal interpretada, vaya que la tienen!. Pero a veces, en ese afán de una visión de conservación biologisista, nos olvidamos que toda la comunidad usa y disfruta de la belleza y de la tradición ancestral del Huitru.
Ahora viene la pregunta de oro, ¿qué servicios nos dan los bosques?. Para poder responder, primero es necesario que sepamos qué es un bosque y que tipos de bosques hay. Un bosque silvestre (y abro paréntesis para aclarar que no vamos a considerar bosques para producción de maderas) es un ecosistema natural compuesto en mayoría por especies arbóreas nativas y acompañados con diversas especies de flora y fauna asociadas, en conjunto con el medio que las rodea (suelo, subsuelo, atmósfera, clima, recursos hídricos). Todo esto se puede llegar a ver como una trama, una tela independiente, un sistema que funciona y que se encuentra en equilibrio dinámico, es decir en constante movimiento. Este grupo de seres vivos que coexisten en equilibrio en conjunto con el medio, puede tener más o menos especies de árboles “dominantes”. En el caso del bosque de Caldén, el Prosopis caldenia o Calden o Huitrú es el árbol dominante, es decir que tiene mayor cantidad de individuos. Dentro del monte, junto con el árbol dominante, existen otras especies de flora que lo acompañan, como Chañar, Piquillín, LLao llin, gramíneas, entre otras. Y especies de fauna que viven del y para el bosque, como Pumas, Cardenales Amarillos, Peludos, insectos y reptiles varios, entre otros.
¿Y nosotros? Los y las personas reciben del bosque lo que se denominan “Servicios Ecosistémicos”, ejemplos son el oxígeno que dan las plantas, la sombra de los árboles, la madera para postes. Además, un servicio particular que se denomina “Valor Estético”, este se representa por la belleza de paisaje. Es decir, poder apreciar un atardecer y la postal de los Caldenes, tomar unos mates o hacer un asadito en Parque Luro y ver zorros y guanacos conviviendo en armonía con los chañares, los caldenes y los piquillines.
Dicen que el bosque nos brinda la posibilidad de visitarlo y conectar con la naturaleza. Creo que todos y todas somos naturaleza y cuidar el sistema del bosque de Caldén es prioritario para la humanidad pampeana y no pampeana.

