En la columna ambiental de hoy evaluamos cómo es nuestra calidad de vida ambiental argentina según investigadores/as de CONICET.
En distintas ramas de la ciencia se utilizan “índices” para medir distintas cuestiones, estos son medidas adimensionales (es decir que no tienen unidades como kilo, pesos, metros, horas, entre otros). Por otro lado, en materia ambiental se suele usar mucho el concepto de “calidad de vida” para referir a si hay un buen ambiente o no, y con buen ambiente se habla de aire limpio, agua potable disponible y agua limpia en general, presencia de vegetación nativa, arbolado, entre otros, mientras que con mala calidad de vida ambiental se hace referencia a si hay problemas ambientales como contaminación de suelo, agua y/o aire, si hay falta de agua, falta de vegetación nativa, incendios, inundaciones, sequías, y la lista sigue. Entonces, si combinamos los conceptos de “índice” y de “calidad de vida ambiental” tendremos el “Índice de Calidad de Vida Ambiental” (ICA) en el cual se puede medir cuán bien o mal se vive en distintos lugares en función de su confort ambiental. En Argentina, dicho índice fue desarrollado por los
investigadores Velazquez y Celemin de CONICET (Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas) en el año 2010 a través de un estudio
(que se encuentra disponible en internet para su descarga y lectura) que
analiza la calidad de vida ambiental y realiza el ICA para todos los departamentos
de todas las provincias del país. Se detalla en el mismo la metodología,
resultados y conclusiones para cada región del país y unidad departamental. A continuación,
vamos a resumir algunos puntos interesantes de este estudio.
Las medidas o parámetros que usaron para calcular el ICA constan
de una clasificación de tres categorías subdivididas en subcategorías. Estas
son “recursos recreativos de base natural”, como playas, parques, bosques,
lagos, ríos, entre otros; “recursos recreativos antrópicos”, como museos,
teatros, centros deportivos; y “problemáticas ambientales” que son problema que
afecta y dificulta la posibilidad del derecho humano de tener un ambiente
saludable, y se usan (para este estudio) el uso de agrotóxicos, la minería, la
contaminación, el ruido y la congestión, las localizaciones con externalidades
negativas, la inseguridad, los basurales, los asentamientos precarios, sismos,
inundaciones, volcanes, tornados y la inconformidad climática.
Los resultados son expuestos por región en tablas y mapas
que llevan una colorimetría tipo semáforo donde los departamentos en color rojo
son los que peor calidad ambiental tienen, amarillo es calidad intermedia y
verde es calidad alta. Vamos a centrarnos en la región pampeana comprendida por
las provincias de La Pampa (particularmente), Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe y
Entre Ríos. Para esta región, la mejor calidad ambiental se presenta mayormente
en las sierras de Córdoba, también se destacan en verde intenso los corredores
fluviales de Entre Ríos y el delta del Paraná, en Buenos Aires toda la zona de
la Costa Atlántica, también en Santa Fe ciudad y en los departamentos Caleu-
Caleu y Capital en La Pampa. Por otro lado, la peor calidad ambiental de la
región se da en varias partes de la región Metropolitana de Buenos Aires, Gran
Rosario, la zona de la pampa deprimida en la provincia de Buenos Aires (en la
cuenca de su Río Salado) y, en La Pampa en el departamento de Limay Mahuida, lo
que se refiere como Pampa Seca. Particularmente, en el mapa se ve que en toda
la región del oeste pampeano donde antes se encontraban los ríos Atuel, Salado,
Chadileuvú y Curacó hay una gran mancha roja con la peor calidad ambiental de
la región. Algo interesante a mencionar es que, en una parte de este estudio se
menciona que la mala calidad ambiental de esta región se refleja en peligros y
la monotonía.
Es claro que los impactos ambientales generados por las modificaciones antrópicas no nos mantienen ajenos/as a nuestra calidad de vida ambiental. Este estudio revela que la salud y la calidad de vida no viene solamente de la mano de mayor cantidad de espacios verdes o tener mares o ríos (aunque es un factor determinante e importante) si no también en calidad social.
El ambiente es lo natural con lo social, estamos dentro del ambiente,
somos el ambiente. Por último, y no menos importante, quiero reafirmar que los
ríos Atuel y Salado también son pampeanos.

