Últimamente se habla mucho de los buques de pesca procedentes de China que predan sobre los recursos pesqueros en cercanías a la plataforma continental de Argentina. Por esta razón, en la columna ambiental de hoy vamos a desarrollar algunos conceptos para entender mejor esta problemática.
La
plataforma continental es la superficie del fondo marino próximo a la costa con
profundidades menores a 200 metros. El Mar Argentino se encuentra dentro de
esta plataforma que se extiende hasta los 370km desde la línea de costa. Debido
a que el país tiene la potestad o el poder de utilizar los recursos naturales
que se encuentren en todo el mar dentro de estos límites legales (en el marco
de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar), la
plataforma continental tiene gran valor económico. En Argentina, el mar
presenta una rica biodiversidad de peces altamente comercializables y esto
moviliza el mercado pesquero nacional, ya sea por la comercialización local
como por la exportación. Sin embargo, para poder hacer uso de estos recursos en
el país es necesario cumplimentar con una serie de normas regulatorias que
marcan cuánto se puede pescar y en qué épocas del año.
La
ictiofauna marina (es decir, los recursos pesqueros como peces y calamares
entre otros) tiene las mismas características biológicas que cualquier especie
animal, esto quiere decir que presentan tiempos de crecimiento y reproducción.
Para que el recurso sea sustentable, en otras palabras, para que la pesca pueda
ser sostenida en el tiempo y rentable, es necesario respetar esos tiempos. De
esta manera, se estipulan momentos en donde la pesca se encuentra vedada o
prohibida para que la población de peces pueda reproducirse y renovarse, además
se estipula la cantidad en toneladas que se puede extraer. Si esto no se cumple
se sobreexplota y esto conlleva a la escases del recurso. Esto, además de
presentar perjuicios económicos, tiene problemas ambientales asociados debido a
que los hábitats marinos se desequilibran llevando a la extinción de especies
comercializables y no comercializables así como también a la superpoblación de
peces y fauna marina no son comercializables. Los ecosistemas acuáticos
marítimos presentan un equilibrio estable que ante los malos manejos de
recursos por sobre explotación puede llevar a la muerte de estos como tal.
Ahora
bien, ¿qué pasa en aguas internacionales, más allá de la línea de la plataforma
continental? Bueno, primero hay que tener en cuenta que en aguas
internacionales no hay legislación con respecto a la extracción de ictiofauna,
por lo que no hay regulación ni de tiempos ni de cantidad permitida.
Básicamente es un vía libre a hacer lo que se quiera. Pero, recordemos que los
límites políticos no siempre se coinciden con los límites naturales y,
particularmente en el océano, estas líneas imaginarias no se aplican al
comportamiento de la ictiofauna. Es decir, la población de peces o calamares se
mueve por todo el mar sin importar si están o no dentro de los límites del Mar
Argentino. Esto es importante destacarlo debido a que más allá de los 370km que
mencionamos al principio, a los 371km en este momento hay muchos barcos de
otros países, mayoritariamente chinos, sobrepescando y perjudicando no
solamente el ambiente acuático marítimo si no nuestros recursos económicos
pesqueros. Estos barcos han sido reportados mil y una veces, pero debido a que
se encuentran en aguas internacionales, Argentina no puede hacer nada al
respecto más que cuidar que estas flotas no entren de manera ilegal en nuestro
territorio por medio de controles de Prefectura Naval Argentina.
En
los últimos reportes que se conocieron en diarios nacionales e internacionales
se menciona la ocurrencia de 300 buques industriales con una eslora (longitud)
de 60 a 80 metros y entre 25 y 40 tripulantes cada uno (conocidos como jiggers
o poteros), que pescan calamar. Después del plancton (de lo que se alimentan
por ejemplo las Ballenas), el calamar es la especie más importante,
ecológicamente hablando, en la red trófica en el Atlántico Sur, lo que preocupa
a los expertos en el tema de ambientes marinos. El impacto económico de estos
saqueos es para remarcar debido a que compiten en los mismos mercados que los
productores locales sin pagar impuestos, con combustible subsidiado y mano de
obra esclava.
Es
necesario que esta problemática se haga extensiva a todos/as los/as
argentinos/as y que se creen nuevos instrumentos legales para poder frenar esta
sobreexplotación marina antes que sea demasiado tarde.

