jueves, 7 de enero de 2021

El agua tiene memoria y la eficiencia debe ser aprendida

En la columna ambiental de hoy vamos a ver distintas formas de reducir la Huella Hídrica tanto en industria agrícola con la eficiencia de riego como en hábitos personales cotidianos. Nos adentramos más al tema del agua para más adelante tratar su puesta en valor en el mercado.

    Cuando usamos agua ya sea de manera directa (tomar agua, mate, té, café, cocinar, etc.) como para producir y consumir bienes y servicios, generamos un impacto en el ambiente. Esta marca se denomina Huella Hídrica o HH y es un indicador variable medio ambiental que nos dice cuánto nos cuesta fabricar un producto o realizar una acción en términos de agua potable. Ahora bien, pese a que toda acción humana genera un impacto al ambiente, existen medidas que pueden hacer que esta huella sea más pequeña, es decir, que se genere un menor impacto.

    Para el caso de la HH, las acciones de disminución de la huella se relacionan con la eficiencia en el uso del agua, en otras palabras, usar menos para producir lo mismo o en mayor cantidad. Existen distintas tecnologías a nivel industrial y hábitos a nivel personal que pueden ayudar a mejorar esa eficiencia. Vamos a detallar algunas a continuación.

    Tomemos como ejemplo un cultivo agrícola cualquiera, el que primero se les venga a la mente. En agricultura, uno de los mayores usos del agua se da por medio del riego. Existen distintos tipos de riego que se pueden clasificar en función de su eficiencia, en este caso, representada por la cantidad de agua dada en función de lo que la planta puede usar por las raices. Así como nosotros/as, las plantas pueden tomar una suma determinada de agua (dependiendo de la especie), si se aplica mayor cantidad de riego de lo que el cultivo puede soportar, ese exceso se pierde y/o puede perjudicar al cultivo. Esta pérdida puede ser por percolación (es decir, infiltración profunda a las napas freáticas), evaporación y/o escorrentía (o movimiento de agua en superficie). Además, se puede perjudicar a la planta por el aumento de salinidad del suelo o muerte por asfixia. Entre los distintos tipos de sistemas de riego, el más eficiente en términos de cantidad de agua aplicada en función de la cantidad de agua que usa la planta, se encuentra el denominado Riego por Goteo. Este sistema de riego puede ser superficial o subterráneo y consta de mangueras agujereadas que permiten que pase el agua de a gotas. Esto permite que esta sea rápidamente usada por la planta en cantidad necesaria. Presenta una eficiencia de hasta 90%, mucho más en comparación al riego por inundación (muy popular en varias zonas de riego del país) con una eficiencia de sólo un 40 a 60%. En resumen, mejorar la eficiencia de riego en la industria agrícola es una muy buena forma de reducir la Huella Hídrica.

    Ahora veremos qué podemos hacer nosotros/as desde nuestros hogares para reducir la Huella Hídrica enumerando diferentes acciones cotidianas de manera simple y concreta. Algunas formas son cerrando la canilla mientras nos lavamos los dientes y/o los platos, usando electrodomésticos de mayor eficiencia como lavarropas o lavavajillas más modernos, regando luego de las 19 hs para que no se pierda gran parte del agua como evaporación, reemplazando mochilas de inodoro convencionales por modelos que evacuan la cantidad de agua dependiendo de la situación, lavando el auto con balde y no con manguera, tomar duchas cortas en vez de baños de inmersión, entre otras. También, se puede investigar la HH que generan los distintos alimentos que consumimos (si se tiene esa información) y optar por los que menor impacto crean en su producción. Otra medida es colectar y utilizar agua de lluvia para usos no consuntivos (como riego y aseo de espacios). Cada persona es libre, dependiendo de sus necesidades, intereses y posibilidades, de optar por ninguna, una, varias o todas estas medidas planteadas. Recordemos que el camino hacia la sustentabilidad no tiene que fundamentarse en sentimientos de culpa y que cualquier cosa que hagamos para disminuir nuestro impacto ambiental, está perfecto.

En la columna de la semana entrante abordaremos el tema candente de la privatización del agua y su cotización en la bolsa de valores. Por ahora, no nos ahoguemos en un vasito. Salud!