En la columna ambiental de hoy hacemos un balance ambiental del año 2020. ¿La pandemia ayudó a disminuir la emisión de gases de efecto invernadero? ¿Qué produjo el aislamiento al ambiente?
Llega fin de año y es inevitable mirar hacia atrás para observar el balance anual. Particularmente para este extraño año vamos a centrarnos en lo netamente ambiental.
Al principio del aislamiento obligatorio requerido por la ocurrencia de la pandemia debido al virus SARS-2 COVID-19, más comúnmente conocido como Coronavirus, se barajaba la posibilidad de que hubiese una disminución de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) debido a que el mundo “se frenó”. Pero, ¿realmente la pandemia ayudó al ambiente?. Ya finalizando el año, varios científicos y especialistas sobre cambio climático realizaron balances para ver si de verdad le dimos un “respiro” al planeta con nuestro aislamiento. Claro que, la solución para el Cambio Climático no es tan simple como “apagar” y “volver a prender” la actividad humana en la Tierra. Básicamente por dos razones, primero que nunca se cerró completamente el mundo, siguió funcionando la industria, el transporte y el consumo, pero con menor intensidad. Segundo, porque si hubiese sido tan fácil reponer más de 400 años de daño ambiental en un solo año se habría intentado hacer antes.
Para armar aquí un balance ambiental del año del COVID en materia ambiental, vamos a dar algunos ejemplos comparativos y números. Cuando se habla de GEI se suele pensar rápidamente en la emisión de los gases provocado por la combustión de los autos y maquinaria en general, sin embargo, pese a que sí es mucha la cantidad de emisión debido a los autos, olvidamos la emisión por las industrias. Además, tenemos que contar las emisiones debido al consumo de energía e internet. Recordemos que más tiempo en casa significó la virtualización del trabajo, el estudio y hasta el ejercicio, por lo que el consumo energético y de internet fue mayor. Estarán pensando, ¿Internet genera contaminación?. La respuesta corta es sí. Cada vez que “googleamos” liberamos al medio ambiente 0,2 gramos de CO2 (Dióxido de Carbono) esto significa que el efecto invernadero provocado por mil búsquedas equivaldría a conducir un coche durante un kilómetro. Dato interesante es que si Internet fuera un país, sería el sexto más contaminante del mundo. En resumen, no anduvimos en auto pero aumentamos considerablemente nuestro uso de Internet, quizás un empate de contaminación. Ojo, no estoy diciendo que no debamos usar las herramientas virtuales que tenemos a nuestro alcance, internet brinda conectividad e información, y como dije, en estos tiempos fue nuestra oficina, nuestra escuela, universidad y hasta gimnasio. Sin embargo, siempre es bueno saber qué impacto generamos para poder tomar decisiones en base al conocimiento.
Sumado al aumento de emisiones de GEI por internet, debemos mencionar que quedarnos en casa, para mucha gente significó consumir más. Ya sea comprar más cosas para su casa, para comer, para sus computadoras, celulares, etc. Todas lo que compramos tiene una cantidad elevada de envoltorios plásticos por lo que el incremento de los residuos, quizás, fue considerable. Además, no debemos olvidar que este año se quemaron enormes extensiones de territorio en el mundo, liberando grandes cantidades de GEI al ambiente. Esto último no tiene que ver directamente con la pandemia, pero estamos haciendo el balance del año.
Bueno, pero, ¿fue todo tan malo ambientalmente este año? No, recordemos que no existen los absolutos. Así como hubo un aumento en el consumo de cosas y de internet, sucedió un fenómeno en muchos hogares argentinos, el aumento de las huertas en casa. Esta nueva forma de producción para autoconsumo, trabajar la tierra, cuidar plantas y generar compost, es decir reducir residuos orgánicos, fue una buena noticia para el ambiente y las personas que contentas pudieron, porque contaron con el espacio y las ganas, hacer su huertita. Sumado a esto, muchas personas empezaron a consumir más productos orgánicos.
El balance ambiental, según Espacio Mundial de la Situación Ambiental (WERS por sus siglas en Ingles) de la Organización de las Naciones Unidas, da positivo en contaminación. Siendo el año 2020 el que más gases de efecto invernadero genero desde 1958. Es fin de un año muy extraño, que nos hizo sonar las alarmas de los peligros en materia de salud (pandemias) debidos a los perjuicios al ambiente. No dejemos de escuchar las alarmas. “Reiniciar” el planeta como una computadora no es una opción.
Por un 2021 con el paradigma de la sustentabilidad como bandera. Felices fiestas!

