lunes, 30 de noviembre de 2020

Tan sólo somos la huella que dejamos

En la columna ambiental de hoy hablamos sobre Huella de Carbono. ¿Para qué sirve? ¿Qué mide? ¿Se puede disminuir la emisión de gases que generan Cambio Climático?

    Vamos a empezar con la pregunta de oro del día: ¿podemos revertir el Cambio Climático?. Bueno, aunque es un tema bastante controversial, debido a que no es lo mismo revertir un impacto global a mitigar sus efectos a adaptarnos a esos efectos, existen formas de disminuir la cantidad de emisión de gases de efecto invernadero (GEI) al ambiente. Pero, primero, es necesario poder medir estas concentraciones de gases para saber cuánto disminuir. Sabemos que no podemos hacer impacto cero debido a que toda acción que realicemos tiene un impacto en el medio ambiente.

    Una manera de medir la cantidad de GEI que emiten o liberan a la atmósfera distintas acciones se denomina “Huella de Carbono”. El concepto de huella tiene raíz en considerar lo que mencionamos anteriormente, toda acción que hagamos como especie deja una marca en el ambiente, una huella. La cuestión es ver qué tan grande es la huella que dejamos y si podemos hacerla más pequeña. Dentro de los GEI se encuentran los gases de dióxido de carbono, metano (que contiene carbono también), óxido nitroso, ozono y vapor de agua, entonces, ¿por qué se dice huella de “Carbono” y no huella de “GEI”? La razón de esto es que para simplificar la cuantificación se pone todo en términos de carbono, de esta manera, se mide como “carbono equivalente”. Es decir que, por ejemplo, una cantidad de óxido nitroso puede ser representado por una cantidad de dióxido de carbono. Esta Huella se puede medir en todo un proceso productivo o en alguna de sus partes. Veamos por ejemplo como se calcularía la huella de carbono de un yogurt que compremos en un supermercado. Si hacemos esto en todo el proceso, debemos cuantificar o medir la cantidad de dióxido de carbono equivalente que se emite cuando se cría la vaca, se transporta la vaca para ordeñarla, se lleva la leche a un centro de pasteurización, se crea el yogurt en sí, la huella que conlleva hacer el envase y su transporte al lugar de envasado, lo que emiten las maquinas que embotellan, el transporte a las góndolas y la disposición final del empaque. Es una medición bastante compleja, puesto que el grado de detalle puede ser enorme dependiendo de los objetivos. También se podría considerar la huella de carbono que resulta de los/as trabajadores/as de los distintos sectores cuando se mueven a su lugar de trabajo (si lo hacen en auto y en qué modelo, o en bici o en colectivo). El resultado final de nuestra huella se va a medir en TnCO2eq (toneladas de dióxido de carbono equivalente).

    Entonces, ahora podemos plantear medidas de reducción de esa cantidad de GEI o medidas de mitigación. Las medidas de reducción se pueden plantear en todas las etapas productivas o en algunas, esto va a depender de la posibilidad de poder hacerlo. Se podrían poner filtros que capten parte de los GEI, reemplazar el uso de combustible fósil con energías limpias (como eólica o solar), incentivar a los/as trabajadores/as a trasladarse a su lugar de trabajo en transporte público o bicicleta en vez de en auto, utilizar empaques que sean biodegradables o hechos con material reciclado. Entre las medidas de mitigación, se puede tratar de equilibrar la balanza de emisión de gases plantando árboles que capten los GEI. La cantidad de hectáreas, tipo y cantidad de árboles por ambiente en función de la huella de carbono ya se encuentra cuantificado.

    Para animar que las empresas tomen la posta de disminuir su huella de carbono o reforesten espacios para mitigarla, existen dos métodos de economía ambiental. Por un lado, se pueden brindar subsidios a las empresas que sean más “verdes” y con menor huella o certificación internacional que ayude a la marca a crecer en el mercado internacional. Por otra parte, se puede penar con multas a las que no cumplan con estándares ambientales, lo cual se denomina “pago por contaminación”. También, existe una acción individual que todas las personas pueden hacer, pero que primero requiere que los datos de huella de carbono estén accesibles para todos/as. Si somos consumidores “responsables” en masa y compramos sólo bienes que tengan la menor huella posible, se incentivará la adopción de medidas de disminución o mitigación de emisión para no perder competencia.

Cabe resaltar que todas las personas tenemos una huella de carbono, que será más o menos dependiendo de varios factores. Invito a los/as lectores/as a buscar en internet “Calculadora de Huella de Carbono” y conozcan cuántos planetas son necesarios para mantener su estilo de vida. Estas páginas suelen dar consejos de disminución de huella emitida y más información interesante.