domingo, 1 de noviembre de 2020

Calden viene de caldera

En la columna ambiental de hoy detallamos algunos problemas que atraviesan los bosques y el caso particular y extraño del bosque de Caldén en La Pampa.

    Al pensar en las problemáticas que atraviesa un bosque lo primero que quizás pensemos es en la deforestación (tala indiscriminada) o incendios como los que están ocurriendo en varias provincias del país. Sin embargo, existen más problemáticas como la introducción de especies de flora y fauna que pueden desequilibrar o desbalancear el ecosistema nativo. Una forma de desestabilizar un ambiente es la causa casi fundamental de modificación del paisaje, realizar un cambio de uso de suelo. Esto es el reemplazo de lo que está por otra cosa. En el caso de los bosques se lleva a cabo por medio de la deforestación o quemas (que si no son controlados pueden llevar a la ocurrencia de incendios), para luego, en ese suelo poner otra cosa que no sea un bosque, como un campo para cultivo o una construcción edilicia de algún tipo. Otra causa de deforestación es el uso de alguna madera buena del bosque para muebles, durmientes, leña, postes, entre otros.    Muchas veces, ambas cosas se combinan, modificando por completo y de manera indefinida un paisaje. Ya sé que estarán pensando quizás muchas personas lectoras, que necesitamos madera para construir y que necesitamos comer. Sí, lo entiendo. Pero también es útil en estos casos de conflicto, entre lo que deseamos y cómo lo realizamos, repensar el término de sustentabilidad.


    Hecha esta pequeña reseña, imaginemos que estamos caminando por la provincia de La Pampa, vemos en la banquina de la ruta los remanentes (o restos) de pastizal natural de la ecoregión pampeana y un paisaje de llanura extensa con cultivos agrícolas. En eso, nos topamos con un árbol que nunca antes habíamos visto. Robusto, con madera dura y densa de alto poder calorífico, que se asemeja en forma a los suvenires o regalos artesanales de los “arbolitos de la vida”. Vamos a llamar a este árbol “Huitrú” o, como le vemos un poder calorífico muy grande “Caldén”.


    El Caldén lleva por nombre científico Prosopis caldenia. El género Prosopis enmarca a todas especies de árboles similares entre sí, como son el ya nombrado, los algarrobos y el ñandubay y se encuentra distribuido en toda una cuña que atraviesa al país llamado ecoregión del Espinal. En el caso particular de La Pampa, representa casi el 50% de toda la provincia, mucho no?. En algunos momentos de la historia se realizó un extractivismo sin medidas de la madera para durmientes y muebles, asi como su tala para avanzar la frontera agropecuaria, sin embargo, en los últimos tiempos de historia pampeana, el caldenar se ha destinado para producción silvopastoril (silvo=bosque, pastoril=ganado vacuno). Esto tiene un impacto muy importante en la extensión del bosque.


    Prosopis caldenia es una leguminosa, como las chauchas, habas, lentejas, entre otras, pero tiene una semilla con corteza muy gruesa que necesita de algún agente externo que la desgaste para activarse. Ese algo puede ser fuego (sí, el fuego es un componente natural del sistema aunque los incendios no, pero eso es tema para otra columna) o el contenido ácido de los estómagos de las vacas. Sabemos que las vacas se comercializan y son trasladadas, o que una parte de su desarrollo es en un establecimiento y otra en otro, entonces, cuando ese animal es trasladado y bostea en otro lugar, nace un nuevo Caldén. Por esta razón, es uno de los pocos bosques en el mundo que otorga una modificación de hábitat de más árboles en vez de menos árboles. Mucha gente pensará “Genial! Más árboles es mayor captura de carbono y es una buena medida de mitigar cambio climático” y, aunque tienen razón, no es necesariamente correcto. Como hemos mencionado, cada ambiente se encuentra en equilibrio con respecto a sus especies nativas, la expansión del Caldén a otras regiones puede generar un impacto negativo en la estabilidad de otros ambientes.


No hay especies malas ni buenas, solo hay especies que pertenecen naturalmente a un ambiente por las características climáticas, geológicas y de suelo.