miércoles, 21 de julio de 2021

No es la misma lluvia la que inunda Europa que la que crean en Emiratos Árabes

Esta semana que pasó vimos como un mismo evento climático puede ser catastrófico y extremo o altamente buscado al mismo tiempo. Mientras en Alemania las inundaciones costaron mas de 100 muertos y 1300 desaparecidos, en Emiratos Árabes Unidos siembran nubes de lluvia para terminar con la sequía. Por eso hoy, en esta columna ambiental vamos a hablar de extremos, clima y cambio climático.

    Al vivir en un planeta tan inmenso como nuestra querida Tierra sabemos que los contrastes son fundamentales para la vida en esta, los blancos y negros en sí no existen y es una amplia gama de grises la que gobierna. De esta manera, mientras en varios países europeos las fuertes tormentas causaron inundaciones que resultó en más de 100 fallecidos y 1300 desaparecidos, en Emiratos Árabes Unidos, la sequía y las altas temperaturas de más de 50 C° han llevado a crear lluvia el mismo día que las inundaciones.

    Pero vamos por partes, desde lo más malo a lo más innovador para que la persona lectora se lleve un registro contrastante e interesante al terminar de leer esta columna.

    El pasado miércoles y jueves, Alemania, Bélgica y Luxemburgo reportaron precipitaciones de más de 150 mm/24 horas de intensidad (cantidad de agua de lluvia por tiempo), lo cual, en resumidas cuentas, significa mucha cantidad de agua en poco tiempo. Este tipo de eventos, según meteorólogos alemanes, sucedió debido a que esa región quedó “atrapada” en una región de alta presión, por lo que la tormenta no pasó y su estadía en un solo lugar causó desastres. Se han reportado hasta el momento más de 100 muertes y 1300 desaparecidos. Con al menos 200.000 personas sin suministro eléctrico ni agua, se han cortado rutas y colapsado líneas férreas, derrumbado casas e inundado sótanos, donde familias enteras han quedado atrapadas. Las ciudades no pudieron contener esta cantidad de agua, pero, ¿esto es normal?

    Según reportes oficiales alemanes, este fenómeno climático que detallé anteriormente (de las altas presiones) suele ocurrir una vez cada 100 años, sin embargo, existen reportes de personas afectadas por las inundaciones que afirman que en el año 2016 también sufrieron de este tipo de catástrofes. Entonces, ¿será que hace ciertos cientos de años no había la cantidad de gente suficiente para que apreciara el impacto de estas grandes cantidades de agua, el crecimiento de las urbes aumentó el efecto de las lluvias, hay una mayor recurrencia o frecuencia por cambio climático o una mezcla de todas las anteriores? Lo que si sabemos es que el clima en sí (temperatura y precipitación) no son ni buenos ni malos, son componentes del enorme sistema que llamamos hogar, nuestras acciones como especie modifican los ambientes y sus climas, pero en sí, la lluvia y la temperatura no son ni buenas ni malas.

    Y para reafirmar esto último que digo, el pasado miércoles y jueves (también), se registraron fuertes lluvias en varias regiones de Emiratos Árabes Unidos (EAU, que, según el Centro Nacional de Meteorología emiratí se llevaron a cabo operaciones de siembra de nubes para aumentar las precipitaciones debido a las olas de calor de más de 50C° en el país. Estas zonas “siempre” fueron desérticas y calurosas (las comillas son porque hablo a escala de menos de 10mil años), pero, el crecimiento poblacional de las urbes como Abu Dabi, Dubái y Sharjah significa que haya más personas que sienten el impacto del calor y la sequía, por lo que la lluvia en grandes cantidades en este caso es una bendición más que una catástrofe. Queda preguntarnos ¿existirá algún “efecto mariposa” relacionado a modificar directamente el clima haciendo que llueva? ¿qué efectos veremos en el largo plazo de este tipo de prácticas? Recordemos que, esos ambientes son importantes por la función que tienen a escala planetaria, por ejemplo, gracias al desierto del Sahara existe el Amazonas, que será tema para otra columna, pero, no olvidemos que estos ambientes son así por algo y nosotros como especie somos los que nos ponemos en los lugares.

A modo de cierre, esta claro que todo es relativo, pero, deseo que esas personas desaparecidas en Europa y tantos otros países en distintos continentes por razones climáticas u otras puedan volver pronto con sus familias.